jueves, 10 de enero de 2013

Hasta el infinito y más allá, o mejor dicho en el octavo cielo.

Estos 6 años han sido una gran marea de acontecimientos, en los cuales tú estabas presente cada segundo. Desde aquel primer "Hola" hasta tu último "Adios". Cada página de mi vida lleva escrita tu nombre en cada una de sus esquinas. Conversaciones, lloros, risas y sobretodo AMOR, ese amor que únicamente he conseguido contigo. Somos sexo en tu cama. Somos el descontrol encarnado en estos dos cuerpos que no son nada sin lo de dentro. Te toco suave, te toco a pelo. Te quiero fuerte y sin azúcar, te quiero café solo, recién hecho, hirviendo. Me pones tierno, me pones. Me pones a secas no sería del todo correcto, entiéndeme si quieres. No cambies las sábanas esta mañana, que a la noche no querremos dormir y lo sabes. ¿Nicotina? Mejor tu saliva, que el cigarro de después es el polvo de después, y si perdemos la cuenta llama al contable, él entiende de eso. Yo solo entiendo de tu pecho y de los días que tacho en el calendario.

No hay comentarios:

Publicar un comentario